La semana pasada, Microsoft volvió a la carga contra Google, desenterrando su agresiva campaña Scroogled. Esta vez el objetivo es Gmail: los de Redmond nos recuerdan que el sistema de email del buscador escanea todos nuestros mensajes en busca de palabras clave para personalizar sus anuncios. Un atentado contra la privacidad, dice Microsoft. Como parte de la campaña, Microsoft lanzó incluso una petición de firmas online para exigir a Google que deje de «violar tu privacidad». ¿El resultado hasta ahora? En 4 días, solo 4.451 firmas conseguidas de las 25.000 que pide Microsoft. El ataque a la yugular esta vez parece que no le está dando resultado.
En la petición de firmas, Microsoft va directo al grano, utilizando un lenguaje muy agresivo contra su rival:
Google gana dinero violando tu privacidad. Revisan cada palabra de tu cuenta de Gmail para personalizar sus anuncios.
Cada palabra de cada email. Incluso los más privados. ¿Te sientes violado ya?
En Outlook, priorizamos tu privacidad. Pero incluso si no utilizas Gmail, Google revisa los emails que le envías a alguien que sí lo utiliza. Y no hay forma de negarse a ello – da igual que seas usuario de Gmail o no.
Es hora de reclamar tu privacidad. Firma esta petición y dile a Google que deje de espiar tus emails para vender anuncios.
La fórmula de momento no está funcionando: menos de 4.500 firmas de las 25.000 que pide Microsoft. Poca viralidad, la verdad. No se especifica un tiempo máximo de duración de la campaña, por lo que quizás quede abierta para siempre hasta que consiga las 25.000 firmas. ¿Fucionan este tipo de campañas agresivas? ¿Logra Microsoft convencer a la gente o parecer que está desesperado? Por ahora, la balanza parece inclinarse hacia lo segundo.